Obras
El Municipio restaura parte de la estructura del “viejo tanque” de Obras Sanitarias
Se trata de la ntervención técnica en un elemento clave del sistema sanitario, con tareas de limpieza profunda, saneamiento del entorno y mejoras parciales que apuntan a preservar una infraestructura esencial para la provisión de agua segura.
El tanque principal de Obras Sanitarias, emplazado en la planta potabilizadora de Gualeguaychú, atraviesa una intervención destinada a recuperar condiciones estructurales y sanitarias básicas de un elemento que ya es un sello distintivo de la Dirección encargada de la distribución de agua potable en la ciudad.
Se trata de una construcción elevada de hormigón armado, con una capacidad de 1,2 millones de litros, una altura 23,5 metros y cuya parte más amplia consta de 16,5 metros de diámetro.
Las tareas actuales se concentran en la limpieza profunda de la base, que está compuesta por doce columnas que sostienen una cuba maciza. Las mismas son sometidas a la limpieza de la superficie exterior mediante hidrolavado, una técnica que permite remover suciedad adherida desde hace años, además de líquenes y hongos que habían colonizado amplios sectores del material.
Este procedimiento constituye el paso previo indispensable para cualquier acción de conservación y protección del hormigón.
Una vez concluida esa etapa, se avanzará con la aplicación de pintura hasta la altura del primer anillo estructural. La intervención parcial responde a criterios técnicos y presupuestarios. El tratamiento del resto del tanque se proyecta para una instancia posterior, ya que requiere equipamiento específico y personal especializado en trabajos de pintura en altura, lo que implica una planificación diferenciada y mayores recursos.
En paralelo, el Municipio ejecutó una limpieza integral del área basal del tanque ya que en ese sector se acumulaban residuos, desperdicios de gran tamaño y suciedad diversa, condiciones que favorecían la presencia de alimañas y roedores.
La remoción completa de esos desechos permitió sanear el entorno inmediato y eliminar los focos que sostenían esa problemática, con un impacto directo en la higiene del predio y en las condiciones de trabajo del personal.
Construido en 1927 -el año que viene cumple 100 años-, el tanque ya no está en uso para abastecer a la red de agua potable, sin embargo sí continúa con funciones importantes para la producción que se hace en Obras Sanitarias: actualmente se utiliza para realizar el proceso de clorificación de las sisternas y para limpiar los filtros de gravedad y presión, y gracias al proceso esto se puede realizar este proceso sanitario sin la necesidad de parar la planta productora.
La restauración del tanque histórico no solo atiende una cuestión estética o de mantenimiento puntual, sino que también forma parte de una política sostenida de recuperación de infraestructuras esenciales, muchas de ellas con décadas de servicio, que requieren intervenciones periódicas para extender su vida útil y asegurar su correcto funcionamiento dentro del sistema sanitario.
Las obras sobre infraestructuras estratégicas, aunque no siempre visibles para el conjunto de la comunidad, resultan determinantes para garantizar servicios confiables y seguros. Cuidar, limpiar y restaurar estos activos significa anticiparse al deterioro, reducir riesgos y sostener en el tiempo una red que impacta de manera directa en la calidad de vida de los vecinos y de la ciudad.