Obras
El Gobierno de Gualeguaychú reparó más de 40 baches a lo largo de enero
El esquema mensual incluyó múltiples frentes de tarea, uso combinado de materiales y controles de terminación que permitieron restituir condiciones de tránsito seguro en diversos sectores del ejido urbano.
Durante enero de 2026, el Gobierno de Gualeguaychú desarrolló un esquema sostenido de mantenimiento vial orientado a corregir deterioros puntuales en la calzada urbana ya que a lo largo del mes se concretaron 38 intervenciones específicas, las que permitieron reparar 41 baches distribuidos en distintos sectores de la ciudad para recuperar condiciones adecuadas de circulación y prolongar la vida útil de las calzadas intervenidas.
Las tareas se apoyaron en una combinación técnica de materiales, según el tipo de daño detectado: en cuatro casos se aplicó asfalto, mientras que las restantes 34 requirieron hormigón.
En total, se utilizaron 101,5 metros cúbicos de material, volumen que permitió recomponer una superficie acumulada de 726,7 metros cuadrados de pavimento urbano.
Cada reparación respondió a un procedimiento previamente establecido, el cual comenzó con la identificación del deterioro y su delimitación precisa.
Luego se realizó el corte del perímetro afectado, la remoción del material dañado y la limpieza profunda del área. A continuación, se verificó la base, se corrigieron posibles fallas estructurales y se colocó el material correspondiente.
La etapa final incluyó nivelación, compactación y control de terminación, con el fin de garantizar durabilidad y correcta integración con la calzada existente.
Estos trabajos forman parte del Programa de Reconstrucción Vial +CAMINOS, que contempla la planificación, logística y ejecución de mejoras integrales en la red vial urbana. Las obras fueron ejecutadas con personal y recursos municipales, lo cual reafirma el compromiso de la gestión del intendente Mauricio Davico con la mejora continua de la trama vial.
El mantenimiento sistemático de calles cumple un rol central en la dinámica urbana: no solo mejora la circulación vehicular y peatonal, sino que reduce riesgos, optimiza tiempos de traslado y protege inversiones previas en infraestructura.
En este sentido, cada bache reparado representa una acción concreta de cuidado del espacio común y una decisión técnica orientada a sostener una ciudad más segura, funcional y preparada para el uso cotidiano.