Comunicado Oficial
Feriado provincial por la Batalla de Caseros: cómo funcionarán los servicios municipales
Higiene Urbana realizará retiro domiciliario sin alteraciones y tratamiento diferenciado de separación, con el objetivo de preservar condiciones adecuadas de limpieza en la ciudad. Rentas y Tesorería no atenderán al público.
Este martes 3 de febrero regirá el feriado provincial por la conmemoración de la Batalla de Caseros, establecido en todo el territorio entrerriano por la Ley 7285 para la administración pública y el sistema bancario.
En ese marco, la Municipalidad de Gualeguaychú no brindará atención al público en sus dependencias, aunque mantendrá esquemas de guardia para garantizar servicios esenciales a la comunidad.
Entre las áreas alcanzadas por la medida se encuentran las que están bajo la órbita de la Dirección de Rentas, responsable de la administración tributaria local. Por este motio, durante la jornada no habrá actividad en los sectores vinculados a Tesorería, Habilitaciones Comerciales, Gestión Inmobiliaria, ingresos varios ni Administración de Cementerio.
Por su parte, los comercios y establecimientos industriales contarán con la posibilidad de desarrollar sus actividades, siempre que se ajusten a las disposiciones nacionales y provinciales vigentes para los feriados.
En cuanto a los servicios bajo la órbita de la Dirección de Higiene Urbana, el esquema de recolección domiciliaria se sostiene sin modificaciones.
Un episodio que marcó la historia de Entre Ríos y Argentina
La Batalla de Caseros, ocurrida el 3 de febrero de 1852, fue un enfrentamiento decisivo en la historia argentina donde el Ejército Grande, comandado por Justo José de Urquiza, derrotó a las fuerzas de la Confederación Argentina lideradas por Juan Manuel de Rosas.
El combate tuvo lugar en los campos de Caseros, partido de Morón (Buenos Aires), poniendo fin a más de dos décadas de hegemonía rosista.
Urquiza, gobernador de Entre Ríos, formó una gran coalición (Ejército Grande) integrada por tropas entrerrianas, correntinas, unitarios exiliados, y fuerzas de Brasil y Uruguay. Esta alianza buscaba terminar con el autoritarismo de Rosas, quien se oponía a la organización constitucional del país y al libre comercio de los ríos, beneficiando solo a Buenos Aires.
La batalla fue rápida: comenzó en la mañana y en pocas horas las fuerzas de Rosas fueron dispersadas por el contingente superior de Urquiza (más de 25.000 hombres).
Tras la derrota, Rosas renunció inmediatamente y se exilió en Gran Bretaña. Caseros representó un punto de quiebre fundamental, permitiendo el inicio de la organización nacional, la firma del Acuerdo de San Nicolás y la posterior sanción de la Constitución Nacional de 1853.
Además, marcó el fin de un periodo de centralismo y abrió paso a una nueva etapa institucional, a pesar de que las tensiones entre Buenos Aires y la Confederación continuaron por años.